¿Por qué llevar a tu bebé al osteópata?

22 de enero de 2018

Cualquier bebé, solo por el hecho de haber nacido (ya sea por parto vaginal o cesárea) es susceptible de una revisión y tratamientos osteopáticos. Durante las últimas semanas del embarazo el feto, que suele ya encajarse en la pelvis materna, puede sufrir alguna presión en el cráneo que provoque un crecimiento anormal de los huesos.

También durante el parto se pueden sufrir disfunciones, ya que los huesos craneales del bebé sufren un solapamiento para pasar por el estrecho inferior de la pelvis de la madre. En situaciones normales estos huesos vuelven a su posición a las pocas horas después del nacimiento pero en otras ocasiones necesitan de un tratamiento osteopático para devolverlos a la situación de normalidad.

También los partos instrumentados pueden provocar malformaciones craneales. Todo ello repercutirá en el crecimiento del cráneo del bebé y con ello dará lugar a distintos síntomas muy variados.

Algunos de los signos y síntomas que nos debe hace sospechar de una disfunción craneal en el bebé son:

  • No permite que se le toque la cabeza o la columna cervical
  • Tiene regurgitaciones.
  • Vomita siempre que come
  • Tiene dificultades para tragar
  • Irregularidades en el sueño
  • Llora cuando se le toca la base del cráneo
  • Tiene la tripa hinchada y dura
  • Irritabilidad
  • No lagrimea por un ojo
  • Gira siempre la cabeza hacia el mismo lado
  • Sufre cólicos del lactante
  • Padece estreñimiento
  • Tiene los ojos asimétricos
  • Sufre estrabismo
  • Padece otitis de repetición
  • Sufre bronquitis de repetición
  • Presenta mala dentición
  • Tiene el paladar muy hueco o muy plano
  • Presenta escoliosis
  • No duerme bien
  • Llora mucho sin motivo aparente

Además de todo ello, el recién nacido puede tener otros problemas como pie zambo, luxación congénita de cadera, otitis, bronquiolitis, etc. que se pueden tratar con terapia manual.

El tratamiento osteopático en el niño es indoloro y se utilizan técnicas muy suaves. Los padres están presentes durante todo el tratamiento para acompañar al niño y para atender a la información que se les va ofreciendo en cada momento del tratamiento.

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